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12 jun 2010

Conciertos de Primavera


La Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM) da curso a su temporada de conciertos Prmavera 2010, en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli; y me dí la oportunidad de ir al Programa 18 que se ofrecía el sábado 5 de junio y su repetición del Domingo 6 del mismo mes, asistiéndo a este último en compañía y por invitación de mi muy estimada amiga Zulma Córdoba, ahora que regresó de Turquía. Para checar el programa completo pueden consultar el siguiente enlace http://www.cultura.df.gob.mx/ dónde encontrarán las fechas con los directores e intérpretes solistas invitados, pues la sede no cambia.

El Programa que elegimos estuvo excelente tanto por la interpretación como por el conjunto de la composición. Bajo la batuta del director huésped, Tito Muñoz (Nueva York, 1983) y la brillante ejecución de la pianista mexicana de orígen polaco Eva María Zuk, empezó el programa con la orquestación del gran maestro mexicano Carlos Chávez (Ciudad de México, 1899-1978), Chacona en mi menor, para luego seguir con el Concierto para piano y orquesta de otro maestro mexicano pero este contemporáneo y jóven prodigio: Alexis Aranda (Ciudad de México, 1974); y finalizamos, después del intermedio, con la Sinfonía No.2 en do mayor Op.61 de Robert Schumann (1810-1856).

En relación a la obra de gran reconocimiento internacional de Alexis Aranda (www.myspace.com/alexisarandacompositor), por cierto, ya había asistido en el 2001 al estreno de su obra Jericó bajo la dirección del maestro Enrique Diemecke en el Palacio de Bellas Artes y al mismo Concierto para piano y orquesta en el mismo Bellas Artes en el 2004 y también con Enrique Diemecke y Eva María Zuk, en la dirección y el piano, respectivamente. Una muestra de esa magnífica combinación de talentos les dejo a continuación, aunque de 2007, los años parecen que no pasan por la excelente pianista pues se ve igualita que hace unos días.





Así que allí queda esta breve reseña como recomendación para que sigan la serie de Conciertos de Primavera de la OFCM. Salud con buena Música!

4 abr 2010

La Guerra Pendeja


La mal llamada "Guerra contra el narco" que propaló como acción legitimadora de su siempre cuestionado gobierno, Felipe Calderón (FeCal), podría tener tantos otros nombres que por varios lados se escuchan y leen propuestas que la califican de: valiente, heroica (para los lamebotas), de baja intensidad, perdida, inútil, ineficaz, innecesaria, desgastante, y demás etc para otros más. Al analizar dichos adjetivos y hallar que ninguno me convence por completo, en conjunto ni por sí solos, además de no haber palabra que la defina exactamente, me atrevo a proponer dicho término tan arraigado en nuestra cultura mexicana: Guerra pendeja. Me gustó ese término y por eso quise expresarlo. Es pendeja por inútil e inservible (de acuerdo a su etimología de vello púbico), además de estúpida y lerda pues de entrada persigue algunos efectos e ignora las causas; carece de la inteligencia que tanto se presume; queda a cargo de las fuerzas armadas, las cuales no están entrenadas para este tipo de retos sin afectar los derechos de la ciudadanía y, por el traslape de funciones, no hay un funcionario directamente responsable para rendir cuentas al congreso.

Pero regresemos al inicio de esta "Guerra": después del fraude electoral en las elecciones presidenciales del 2006, FeCal pensó que éste se olvidaría como el pueblo mexicano suele olvidar tantas afrentas y como había sucedido en 1988 cuando Salinas de Gortari también robó las elecciones presidenciales por la vía del fraude. Pero el equipo panista nunca ha tenido el oficio político como el que tuvo el PRI en el 88 para ejecutar concesiones políticas (llamadas concertacesiones en ese tiempo) y así apaciguar a la oposición y que era lo que requerían en esta ocasión, al menos para intentarlo. Al contrario y cegados por su egocentrismo las decisiones del PAN se orientaron primero a esperar se normalizaran las funciones de gobierno únicamente con el paso del tiempo. Como eso no pasaba empezaron a desesperarse y a escuchar los consejos de asesores externos quienes copiaron las formas legitimadoras de otro presidente que asumió el cargo mediante fraude: George (WC) Bush. Y así como Bush con su Guerra al terrorismo, después del derrumbe de las torres gemelas en NY, acá se diseño (sí porque ya pasamos a las Guerras de diseño, nueva época) la mentada Guerra contra el narco, que en lo general quiere decir contra el narcotráfico pero en los hechos parece que todo mexicano llevamos un narco encima pues parece que tenemos que demostrar lo contrario y cuando ocurren muertos siempre los tachan de narcos o con la muy de moda palabra de sicarios. La diferencia entre ambas guerras es que en la de México faltaba el evento que justificara tal reacción, así que deliberadamente se infló el ahora problema del narcotráfico, al cual, por cierto, ya había ayudado a crecer el anterior gobierno panista de Vicente Fox al cargar los dados sobre uno de los cárteles en disputa por dominios. Podemos decir que el narcotráfico y todos los crímenes que implica llevan muchos años produciéndose en grandes porciones del territorio mexicano, sin embargo en estos últimos años ha pasado a ser tema de principal atención en los medios masivos saturándonos de relatos e imágenes elocuentes. Si creyeramos en la libre autogestión de dichos medios para informar sobre lo que acontece en el pais, podríamos decir que cuando dichos eventos alcanzaron una notoriedad avasallante por la cantidad y calidad con que se producen, fue en esa misma medida que los medios los comenzaron a mostrar en sus ventanas respectivas. No obstante, en México tenemos dudas fundadas hacia la tesis anterior. Es inconcebible, en los hechos, suponer que no se tienden líneas editoriales o al menos prohibiciones explícitas sobre ciertos temas. El narcotráfico era uno de esos temas tabú, hasta el gobierno de Fox, desde el cual comezó a apoderarse de las noticias, hasta el momento actual donde podemos encontrar que casi el 50% de un noticiero televisado se nutre de noticias del narco, aunque sigue sin haber periodismo de investigación, sólo se dan notas basadas en reportes de agencias oficiales o avaladas por ellas. Se mantiene una prohibición directa, sútil o tácita, pero en cualquiera de dichos casos, censura al fin, hacia la posibilidad de emitir opiniones libres o realizar averiguaciones sobre las operaciones logísticas de las organizaciones delictivas. Estas investigaciones deberían entonces estar exclusivamente a cargo de los órganos de inteligencia federales, estatales o municipales. Parece que no existen o están cooptadas en su totalidad pues los avances son casi nulos en cuanto a desarticular las operaciones de estas mafias. Entonces vemos que esta Guerra está fundada únicamente en retenes, revisiones fortuitas y tiroteos persecutorios para encontrar hallazgos azarosos presentados como fruto de sesudas y exhaustivas investigaciones, cuando aveces no pasan de ser montajes mediáticos. Lo que ha dejado esta Guerra aparte de la enorme cantidad de muertos (la mayor en el mundo para un pais que no está formalmente en guerra), es una gran desazón y miedo en la población de varios lugares y una militarización paulatina y galopante de los mismos, que a decir de muchos (entre ellos Julio Hernández de La Jornada) ese es el objetivo del actual débil e inoperante gobierno de FeCal para así adelantarse y controlar cualquier tipo de insurrección social. El lugar ideal tanto del Ejército como de la Marina es en sus respectivos cuarteles y pensando también en tentaciones invasoras ni pensar en fuerzas armadas extranjeras, ¡que nadie en su sano juicio se atreva a invocar esos demonios!

Cartón del monero Hernández, el cual La Jornada decidió no publicar


Lo que mal empieza mal acaba y sólo basta recordar el disfraz de militar que usó FeCal cuando anunció su Guerra: le quedaba grande, evidenciando el descuido en advertir las dimensiones correctas, además de haber tenido la imprudencia (cuando menos) de también disfrazar a uno de sus hijos de militar.

Esperando acabe pronto esta pesadilla y podamos despertar como nación a una mejor realidad apartada de paranoias presidenciales y de malos gobiernos, exijamos soluciones!

27 feb 2010

Alianzas entre partidos políticos y redes sociales


En días recientes ha sido un tema de gran actualidad en México (un hashtag se diría en Twitter) las alianzas de partidos políticos, otrora impensables por su rivalidad, que han sido pactadas, tan solo pensadas o esbozadas por alguna filtración periodística, de taberna o banquetera. Los análisis en los medios electrónicos de comunicación, para separarlos debido a su claro sesgo informativo, por lo regular son muy pobres pues carecen de la decisión de ir más allá de la exposición de datos y se quedan en la complacencia y el cuidado de sus respectivas tribunas lucrativas. En los medios impresos sucede lo anterior un poco menos y se llegan a leer, sabiendo buscar, voces discordantes del discurso oficial o del que resulta políticamente correcto para los usos convenientes del mismo. Sin embargo, ha sido en internet y particularmente en las redes sociales donde se ha desplegado el mayor cúmulo de críticas a la verdad mediática oficial, habiendo desde razonamientos muy bien estructurados, hasta las más viscerales incontinencias verbales, pasando por un prodigioso ingenio de imágenes que reivindica nuestra mexicanidad, de hecho no sólo en este tema sino en casio todos los que van ocurriendo en nuestra cotidianidad. Es está última situación la que parece haber encendido focos rojos, o cuando menos amarillos, en altas esferas del gobierno, las cuales han lanzado como respuesta a sus rabiosos bulldogs con micrófono a despotricar contra las redes sociales, particularmente contra Facebook y Twitter, soltando toda clase de exageraciones y ocurrencias como para atemorizar a la gente, por el simple delito de haber transportado dicha tribuna de información y discusión (para ellos sería tal cual como un secuestro) fuera de los medios tradicionales y por ello, fuera del control ejercido. De este modo fuera significa esencialmente: libre, no del todo pero sí de los amarres convenidos entre las oligarquías, los cuales venían funcionando efectivamente con sólo ciertos ajustes desde hace muchos años. 

Regresando al tema de las alianzas entre partidos políticos y pensando en la geometría política tradicional de derecha, centro e izquierda, uno podría pensar que los extremos son más difíciles de juntar, pero en política dice un sabio refrán: todo se vale. Y es lo que hemos visto al aliarse el PRD con el PAN para ciertas elecciones. Así también es tiempo de definiciones de los líderes de opinión y algunos ya lo han hecho, aún contra la opinión de los que creen que se demoraron mucho, pero es mejor sopesar las causas y efectos que soltar un exabrupto desinformado. En ese tenor Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se ha pronunciado por estar contra alianzas de la izquierda con el PAN y ha reconvenido a su partido el PRD, como al PT de no seguir haciéndolo por sacrificar principios en aras de votos y advirtiendo que no hará campaña con dichos candidatos resultantes de las alianzas de marras. Yo no satanizo las alianzas, sino que al contrario, pienso que se justifican plenamente como en el Frente Amplio Progresista (FAP), hoy rescatado y renombrado como DIA; y tantos casos anteriores tan genuinos como el mismo Frente Democrático Nacional (FDN) de 1987, que después evolucionaría en el PRD, donde es mayor la coincidencia de miras en puntos fundamentales. A mi juicio, para el caso que un partido, como el PRD, que pretende ser de izquierda progresista, se requiera aliar con un partido de derecha clerical, como en los hechos es el PAN, se deben exigir algunos puntos de acuerdo o deben imperar situaciones extremas como las que expongo:

  1. Evidencia de una presumible elección de estado en ciernes

  2. Obstrución o cierre de los caminos democráticos normales (p.ej. cancelación arbitraria de registro)

  3. Postular preferentemente como candidato común a un personaje independiente de ambos partidos

  4. Compartir la candidatura con al menos otra fuerza política para ser realmente una coalición

  5. Asegurar una agenda común de gobierno con penalizaciones por incumplimientos

  6. Desmantelar el sistema inequitativo de competencia electoral

  7. Instrumentar nuevos mecanismos de participación ciudadana y control de gobierno

  8. Formar un gabinete no por cuotas sino por evaluación de oposición en las cámaras legislativas
Con esos 8 puntos yo me daría por bien servido y aprobaría dichas alianzas. El tema es saber si, por ejemplo, el caso Oaxaca los cumple. Creo que la última mitad no se cumple y que además no ha sido lo transparente que deseamos quienes ya no queremos otro nefasto Ulises Ruiz gobernando el estado que sea en este país. Por lo que he visto en las redes sociales, la mayoría de la gente que está a disgusto con tales alianzas suelen ser militantes de los partidos involucrados (como un servidor), pero en la gran mayoría de personas campea la idea de: todos los políticos son iguales y no perciben diferencias. Esto es lo que debería preocuparle a los órganos de dirección del PRD, pues es una estrategía vieja pero efectiva de la derecha que cuando se sabe rebasada tira lodo a todo el sistema para igualar el desprestigio, para lo cual acude incluso a robar banderas de la izquierda misma. Esto es, por ejemplo, cuando a la izquierda le funcionó pedir que no subieran los energéticos, la derecha promete lo mismo sabiendo que ya en el gobierno no cumplirá, pues su objetivo real es que ya no se crea en la posibilidad de que no suban, con el gobierno que fuera. O cuando la izquierda se sirve de grandes concentraciones y manifestaciones públicas, la derecha también convoca a su marcha por la seguridad enteramente planeada desde el gobierno para relegarlas a lo teatral y anecdótico, queriendo demostrar la nulidad de dicha acción de protesta. En resumen, se pretende igualar la mediocridad de las opciones políticas en la mente colectiva cuando no les favorece el escenario y diferenciarse muy bien cuando mejora la situación para ellos. Eso lo han sabido hacer muy bien y es una receta probada que viene de experiencias extranjeras, desde las disputas del gobierno entre la monarquía y los republicanos en la Francia Napoleónica, o incluso antes.

En las redes sociales, al menos en mi experiencia en Twitter y Facebook, se han creado consciencias críticas que saben detectar a los troleros (dícese troll a quien entra a los foros o conversaciones sólo para molestar y denostar sin fundamentos y que suelen ser adoctrinados o pagados por oficinas de gobierno o del PAN) a quienes combaten con mejores argumentos y que están más dispuestos cada vez al intercambio de ideas para un aprendizaje contínuo. Yo he tenido la oportunidad de intercambiar opiniones y sarcasmos con políticos como Alejandro Encinas, Graco Ramírez, Lenia y Martí Batres, Porfirio Muñoz Ledo, Dante Delgado, así como con periodistas y muchos personajes del ciberespacio que aportan su tiempo y reflexiones, reaccionando más rápido y de forma más virulenta (entendiéndose como una propagación mayor) que cualquier medio de comunicación tradicional. Siguiendo así, no creo que se tarde en construir grandes y verdaderas alianzas, donde no se traicione al aliado una vez obtenido el triunfo, que no botín como se le suele ver.

Por ello, dichas redes sociales se han covertido en una piedra en el zapato o una patada en el trasero, como dirían los gringos, para los métodos tradicionales de control mediático, pues ocurre una elección de las amistades y contactos que uno autoriza, busca o agrega y si la actividad es constante y afín, se va produciéndo un crecimiento en número e impacto de dichas comunidades que dejan la virtualidad para convertirse en verdaderas e incómodas realidades que se estrellan en la cara de los sorprendidos y estupefactos poderes establecidos, quienes sólo atinan a reaccionar institivamente: por miedo básico.

En tanto, seamos más que meros observadores: seamos partícipes y testigos con conocimiento de causa, del crecimiento de una consciencia ciudadana que transforme los usos de la política y la vida nacional.

Saludos a tuiteros y feisbuqueros!

4 ene 2010

Montevideo y Buenos Aires, ¿parecidas?


Después de siete días en Uruguay me pasé otros tantos en Argentina y aunque el plan era poder ir a Bariloche y Rosario, sólo fui a Buenos Aires y La Plata. Dias bastante agradables como calurosos (este año tuve 2 inviernos y 2 veranos) de temperatura de 30 a 35 grados aunque por ahí dos días con lluvia refrescante. Para quien no sepa, en Buenos Aires hay una diferencia de 3 horas con la Ciudad de México y en Diciembre-Enero viven su verano, es una ciudad-puerto de clima caluroso y húmedo en esta temporada. Lo primero que resalta en la ciudad es su bella arquitectura francesa de la mayoría de sus edificios del primer trienio del siglo XX, después de éstos predominan los edificios simplones de oficinas sesentero y setenteros y una nueva e incipiente camada de edificios vanguardistas, algunos en construcción.


El imponente edificio del Congreso en Buenos Aires

En realidad si, como ellos mismos dicen, parece una ciudad europea, pero no pensando en París, Londres o Roma, sino en Budapest, Varsovia o Bucarest, o sea del ex-bloque socialista bajo tutela soviética, pues se presenta un descuido en el mantenimiento de sus servicios, con mucha basura en las calles, indigentes al por mayor y en general infraestructura vieja y cerca de la obsolescencia. A diferencia de su muy cercana Montevideo en Uruguay que es una ciudad modelo, más chica si, pero muy limpia y donde los servicios brillan por su eficiencia y ecología, de hecho en todo ese bello país es admirable esa situación. De ambas ciudades se presume (en reiteradas ocasiones me lo dijeron) que son capitales del mundo, con lo cual no estoy muy de acuerdo y trataré de explicar mis razones. Las dos ciudades, divididas por el anchísimo río de la Plata, son ciudades que atraen muchos visitantes y podemos decir que son cosmopolitas por ello, más Buenos Aires por supuesto. Vi poco turismo gringo o canadiense, se refugiaban en los McDonalds o Burger Kings, y más europeo, asiático y latinoamericano. Lo que si es muy notable, aunque les cueste trabajo admitirlo, es la enorme cantidad de brasileños por todos los lugares, haciéndoles el gran gasto en turismo. La dependencia reciente a los brasileños obliga que taxistas y demás operadores de turismo ya se acostumbren al portugués como el segundo idioma más usado, desplazando al inglés. Una diferencia notabilísima es que mientras en Uruguay están conscientes de la importancia del turismo y saben que representa su segunda fuente de ingresos (la pimera es la Agro-ganadería), en Argentina la desdeñan como pensando que de cualquier forma la gente tendría que visitarlos. De hecho cuando comentaba con mis contactos argentinos que iría a pasar la navidad allá y que mi mamá tenía un tiempo compartido en Buenos Aires, todos, sin excepción, se admiraron y me preguntaron por qué elegí vacacionar en Argentina. No se ubican como destino turístico y eso se refleja en el servicio que prestan, a diferencia de Montevideo, vuelvo a decir, donde los servicios son más atentos, puntuales y hasta cálidos, como a lo que estamos más acostumbrados los turístas exigentes (no los de mochila, sin demeritar la condición, sólo para puntualizar). Viniendo de mi parte la oferta gastronómica tiene un lugar primordial y ambas ciudades salen mal en la evaluación. Carecen de variedad internacional y su comida tradicional o autóctona no tiene el relieve de calidad en los platillos (del servicio se puede aplicar lo mismo que ya mencioné) que se espera. Lo cierto: si quieren visitar un buen restaurante argentino, no vayan lejos, son mejores los que tenemos en la Ciudad de México. Que me perdonen pero no hay allá un restaurtante como el Rincón Argentino, como el Puerto Madero, como Mi Viejo o como los Cambalache, todos ellos en México. Todos los guías y las personas que consulté en Buenos Aires, por ejemplo, mencionaban como los tres mejores restaurantes a La Cabaña de las Lilas, La Vaquita y el Bice, ¡para una ciudad de más de 3 millones de habitantes! Imaginen si 10 personas en el DF nos recomiendan restaurantes, yo creo que sería muy difícil que coincidieran en uno de tres. Eso habla de la variedad en la oferta, ahora que si ya entramos al terreno del servicio diré que por lo menos es desatento en general y en ocasiones poco profesional. Los platillos eso sí están a la vanguardia en presentación pero se extraña el arropo de las guarniciones que se han desarrollado por acá para potenciar dichos platillos y que allá ni imaginan. Para mí si el tema gastronómico no es excelente no se puede ser capital del mundo y aplico una vieja fórmula que utilizaba cuando viajaba de estudiante a la provincia mexicana: si en un lugar no puedo satisfacer mi apetito de unos Hot Cakes (por dar un ejemplo clásico) a las 2 de la mañana, no me encuentro en una ciudad o capital, me encuentro en un pueblote, por más bonito y primoroso que sea.


El Palacio de Gobierno, la famosa Casa Rosada

Así que derrumbaré dos grandes mitos para los visitantes mexicanos que vayan a Buenos Aires: No esperen las más deliciosas y gratas comidas ni vayan pensando en surtirse para todo el año de prendas y calzado de cuero, se consiguen mejores y más baratos en León, Guanajuato. Pero no se alarmen, Buenos Aires tiene más que eso: una admirable oferta de teatros grandes con imponentes producciones, sobretodo musicales; una inmensa red de librerías donde se encuentran títulos insospechados e imperdibles que me hicieron comprar más de veinte; una gama de cines, sin ser los grandes complejos de salas de acá pero con una valiosa exhibición marcada por producciones de la región; una gran actividad de filmación en locaciones naturales; así como una apuesta por las herramientas informáticas de vanguardia para diseñar y soportar aplicaciones basadas en las soluciones de empresas como Microsof, Sunn, Oracle, etc. Sin mencionar sus ricos vinos y sus fabulosas cervezas, pues aunque acá se consigue con relativa facilidad la Quilmes Cristal (sobre todo en el circuito gastronómico de la Condesa), allá debí degustar la Quilmes Red, la Quilmes Bock y la Quilmes Stout ampliamente recomendables. Bueno y capítulo aparte es su yerba mate, la cual también ya se consigue con relativa facilidad en México pero no en la variedad de calidad y marcas que se me presentaron (compré una Cruz de Malta Premium), además de las materas pues están las tradicionales de calabaza, como las jícara oaxaqueñas, las de madera y hasta las desechables tipo sopa maruchan o el termo que no requiere cebarse que le traje a mi amigo Rulo. Mi elección, por si se preguntan, fue una matera de madera con incrustaciones de plata y una bombilla destornillable para su limpieza.

La altísima Catedral neogótica de La Plata

Lo que también es un agasajo es el recorrer las calles y barrios de Buenos Aires, es una ciudad muy caminable, para ir a San Telmo a la fería, de ahí a la Plaza de Mayo, a Retiro, a Recoleta y de ahí hasta los Palermos (aunque tengan los pretensiosos apellidos de Soho y Hollywood). El barrio de la Boca es otro punto particular por pintoresco pero ahí si te advierten de no ir caminando, aunque mi amigo Jesús Ruiz si lo hizo el año pasado, no sin regaño de un taxista que lo regresó al hotel. Por cierto que no le traje los alfajores que me encargó pues cuando revisé sus ingredientes me llevé la sorpresa de que contenían 20% de grasas trans, chequé tres marcas más y lo mismo, así que decidí que no podía llevarle algo así. El único alfajor que vi que decía 0% de grasas trans fue el que nos dieron en el vuelo de regreso en Mexicana, seguro porque los requerimientos de calidad de la aerolínea así lo exigieron pero parece que allá aún no se preocupan de esas cuestiones, pues también en leche envasada sólo se encontaban de tipo entera y semidescremada, sin todas las variedades que contamos en paises con más exigencia de consumo, lo mismo pasa en los yougurths y en las golosinas. Hablando de supermercados, los que predominan son los Carrefour y sólo ví un Wal Mart, aunque no con las dimensiones de los que estamos acostumbrados sino más pequeños, y buscando productos de empresas mexicanas me dió gusto encontrar una línea extensa de productos La Costeña, aparte de los infaltables de Bimbo y Cerveza Corona.


Palacio del Congreso en Montevideo, Uruguay

En resumen, si tienen oportunidad no dejen de visitar ambos países, de Uruguay ya me había referido en el post anterior y de Argentina puedo decir que es un grandioso país que nos ofrece su fortaleza en varios rubros y la franqueza fértil de sus paisajes. La gran diferencia que veo es que los primeros saben lo que tienen y sobre ello ejecutan, en cambio los argentinos, tal vez igual que los mexicanos, no sabemos a ciencia cierta lo poderosas que son nuestras naciones y no planeamos bien porque no existe un diagnóstico acertado de las fortalezas y debilidades.

Saludos y esperemos, una vez de vuelta, encarar con energías renovadas el nuevo año 2010!


21 dic 2009

Piriápolis y su Castillo de Piria


Quise comenzar con ese título porque representa la actualidad de esa relación de pertenencia pero que antes era a la inversa, la naciente ciudad era propiedad de su fundador que regía desde su propio castillo. Ciudad y castillo, ambas llevan el nombre de dicho visionario, Francisco Piria, que vislumbró una ciudad balneario de primera para atraer a los millonarios argentinos de principios del siglo XX. Por ello trazó la ciudad con nombres de calles argentinos, a la avenida principal que bordea la costa le llamó La Rambla de los Argentinos y al hotel más fastuoso que contruyó lo nombró Hotel Argentino, cuya inauguración marcó todo un suceso en 1930, tres años antes de su muerte. Hacía traer a los turistas por Barco y en un Tren que el mismo financió y que corría en el carril central de la misma rambla, el cual hoy se puede ver deteriorado por los años y el uso en un museo. El alquimista y masón uruguayo emigró desde muy chico a Europa donde aprendió tales artes y conocimientos, regresando años después a su natal Montevideo, cuya antigua residencia es hoy el Palacio de Justicia, para después hallarse con el cerro de San Antonio y quedar maravillado con la vista y energía que detectó en esa zona para fundar su ciudad. El primer Hotel que construyó fue el Hotel Piriápolis de 1904, que funciona actualmente como colonia de vacaciones para estudiantes, y después el Hotel Colón de 1910, donde me alojé.



El lujoso Hotel Argentino

Aparte de la hotelería y todo lo que conlleva; pues cada hotel se encuentra equipado con restaurante y además el hotel Argentino con Casino, salones de banquetes, jardines y piscinas con mucho lujo; Piria colocó sendas esculturas en los sitios energéticos que delimitaban la ciudad: una reproducción de la venus, la stella maris, una cruz monumental en el cerro Pan de Azúcar y un toro de bronce en el cerro del mismo nombre (hay otra llamada virgen del mar en el cerro de San Antonio pero esa no la puso Piria). Sin embargo lo que más me impactó, aparte del castillo, fue la Catedral que construyó para la supuesta boda de su hija y que la iglesia católica rehusó tomarla por su arquitectura y motivos claramente masónicos, quedando inconclusa y muy deteriorada en la actualidad pero que la harían un envidiable set natural para filmar películas, de hecho toda la ciudad se presta bien para ello.




El Hotel Colón, como sacado de un cuento

El Castillo si queda algo lejos del trazo de la ciudad y antes hay que pasar por las colonias que Piria dispuso para sus obreros, quienes edificaban las obras, y de los propios trabajadores del castillo y los viñedos y olivos aledaños, emulando las mismas combinaciones de los feudos medievales europeos. No distaba mucho de las haciendas porfirianas de ese tiempo en México pues también contaba con una tienda de raya donde los trabajadores compraban todos sus alimentos, ropa y enseres reciclando sus honorarios. El portal de entrada al predio del castillo sigue siendo el original de 1897 aunque el camino y los jardines si se encuentra algo descuidados, al llegar al castillo propiamente ya se lleva uno la mejor impresión pues no espera uno que en Sudamérica pudieran encontrarse castillos y no porque en Montevideo o Buenos Aires no haya construcciones mas bellas o suntuosas que ésta, no es por ello, sino porque se trata de una reproducción de un castillo a la usanza medieval debido a las creencias de su autor. Tampoco voy a decir que está al nivel de los castillos francéses, alemanes o checos, incluso es inferior en dimensiones y belleza a nuestro Castillo imperial de Chapultepec en México (del siglo XIX), ese no es el caso, el tema es su trazo y motivos alquímicos, sus perros guardianes, los leones alados, el piso de tablero de ajedrez, la herrería rómbica, la flor de lis, etc.




Un detalle del Castillo de Piria

En resumen, la visita a Piriápolis es muy recomendable pues se encuentra como a 2 horas del bullicio de Montevideo y puede ser punto intermedio para de allí partir a visitar Punta Ballenas y Punta del Este, ambas sobre la carretera interbalnearia, tomado en cuenta que la segunda está a tan solo 40 minutos y un Omnibus nos deja de terminal a terminal en ambos centros de ciudad. Otra opción claro, es rentar un auto e ir y venir, de cualquier forma será más barato que alojárse en Punta del Este pues la comida ahí también es exageradamente cara de acuerdo a la relación servicio-precio que estamos acostumbrados por ejemplo en Cancún. Miren que una Pepsi de lata (porque comencé una nueva abstención-boicot a la Coca) al equivalente de $70 pesos mexicanos es algo que escandaliza, ¡que si no!


La playa de Piriápolis y la rambla desde el Hotel Colón

Por otro lado, en cuanto a las playas las de los 3 lugares, y otras más que pasamos, son muy similares: arena blanca (casi como la de Cancún pero no tan fina), playas cortas por el trazo de los caminos, agua no salada porque son playas de rio, de diversas tonalidades de color marrón (como sutílmente dijo un uruguayo) y de temperatura no muy cálida aunque afuera el sol queme sabroso. Por la vista, y lo notarán en la foto anterior, se me figuró la playa de La Paz en Baja California Sur en México (¿será que tengo ganas de regresar por allá?). Saludos y espero, si la estabilidad de la conexión de internet lo permite, reseñar muy pronto los pasajes de Montevideo y Buenos Aires..

28 oct 2009

El Chamán


En la pasada Feria del Libro de la Ciudad de México en el Zócalo, entre muchos libros que se presentaron como novedades, uno de ellos me hizo acudir al pabellón de editoriales independientes para comprarlo: El Chamán, la primera novela del maestro Arturo Arredondo, tal como fue anunciado por la gente de la editorial Fridaura.

Incumpliendo mi costumbre y mi propia regla no lo aboné a la lista de pendientes por leer sino que comencé su lectura inmediatamente y en ello tuvo mucho que ver que Arturo fue mi maestro en aquellos cursos de Creación Literaria en la Casa de la Primera imprenta de América de la UAM, ubicada a un costado del mismo Zócalo; y que tenía un gusto enorme de volver a saber de él, a través de su último libro. Hace unos meses había quedado de visitarlo en su casa junto con Cecilia Escorza pero tuve que cancelar por el curso de Cine en el CCU de Tlatelolco que estaba tomando en esos días. Aún no he podido reunirme con él para charlar largamente como en otros tiempos; donde nos dábamos espacio para acudir al Café La Blanca, al Café Tacuba, a la Cantina La Ópera o a la increíble y fantasmagórica Cantina El Nivel, con su rancia botana de cacahuates españoles y las tortas de queso de puerco; acompañados en dichas tertulias por los demás integrantes del curso. En esos convites de cada sábado dónde se sucedían las horas como las copas, Arturo se mantenía estoico sin tomar alcohol mientras sus alumnitos le entrabamos con gusto a los tequilas, las cervezas y hasta los oportos para los más exquisitos. Fueron casi 2 años así, que destinaba mis sábados primero al diplomado de Cine por la mañana y luego al curso con Arturo en las tardes, después acabó el primero y sólo acudía al de la tarde que se prolongaba en los lugares antes mencionados.



Retomando el libro (El Chamán, Arturo Arredondo, Ed. Fridaura, México 2009), es una novela corta narrada a 2 voces, tal como le gusta a Arturo y como nos hacía realizar ejercicios sobre ello. El personaje principal es un aprendiz de la vida por la vía dura, que al final se ve convertido en un ser poseedor de una sabiduría milenaria: un Chamán. Escrita con bellas estampas de la selva chiapaneca y la costa oaxaqueña, la historia transcurre con epsodios vertiginosos y crudos que confrontan aquellas mismas estampas y nos revelan que no toda la vida es bella, para quienes todavía no se enteran y viven engañados. Puede decirse que de final felíz es la obtención de la plenitud y conciencia de la sabiduría, no como una posesión permanente sino que asida momentáneamente y por instantes perdurables en tanto el gozo de los mismos lo permita. Esto es, la vigencia de dicho saber se pierde cuando ya no sirve para producir placer (y no un un sentido materialista de lo utilitario), y como placer entiéndase aquello que nos motiva las acciones y pensamientos, antes, durante y en el recuerdo posterior incluso. Una lectura ampliamente recomendada para sumergirse en el trópico chiapaneco a través de un autor oriundo de esos lares mágicos que nos salpica de conocimientos herbolarios y hasta farmacológicos como botánicos y psicológicos, pero que puede espantar buenas conciencias en los temas fogosos de amor y deseos carnales, no siempre en el sentido que el lector promedio espera.
Saludos chamánicos desde la selva de asfalto a 2200 m del nivel del mar!

28 sept 2009

Generación Atari

De regreso de un nuevo fin de semana en Tuxpan, que viene siendo frecuente tal como en épocas pasadas, aún sigo con los pensamientos que me provocó mi última lectura que hice en el camino: Temporada de caza para el león negro del buen amigo, zacatecano de nacimiento y oaxaqueño por adopción, Tryno Maldonado. Siendo ése uno de los objetivos de la literatura: provocar. Me provocó imágenes, me provocó escribir sobre ello, más antes que nada, me evoca a pensar en términos de la generación propuesta de pasada en el libro: la Generación Atari y lo hace porque, aunque pudiera resistirme, soy parte de ella por el periodo que comprende y por la acción misma de haber quedado pasmado horas enteras frente al televisor jugando con la consola Atari 2600. Ya sabía yo que Tryno era aficionado a los juegos de Atari, que de hecho el nombre de su blog así lo manifiesta (http://atari2600.blogspot.com/) y lo refuerza la imagen de un joystick como logotipo; habíamos platicado incluso alguna vez sobre la supuesta generación y aunque lo había considerado un punto en común (así como el Rock, la ideología de izquierda, la literatura, la tecnología, entre otros), no lo había pensado a fondo como hasta ahora, cuando ni siquiera es una vertiente principal en su libro.
A fines de los 70 y en los 80 en México sólo se podían conseguir dichas consolas por fayuca o trayéndola directamente de USA, esto último sucedió en una navidad que mi papá nos regaló el Atari, sin haberlo pedido pues ni lo conocíamos y nadie que conociéramos lo tenía, realmente fuimos muy pioneros en eso. En pocos días mi hermano y yo dominamos el juego que traía la consola: Combat, un juego para uno o dos jugadores de tanques de guerra en un laberinto; así que el encargo continuo para mi papá fue que siguiera trayendo más cartuchos. En ese tiempo, mi amigo y vecino Carlos Bretón (al cual le envió un gran saludo) consiguió su propia consola por encargo a su tío de San Diego después de haberse fascinado con la nuestra. Así, ya fue diferente, pues teníamos alguien con quién compartir juegos y medir destrezas, pues todos los amigos que acudían a jugar a nuestras casas no podían adquirir la misma habilidad que nosotros por las pocas horas que jugaban. Más tarde en la secundaria promovía las pintas para jugar o ver las porno en mi casa o la de Carlos pues también en eso fuimos precoces y ya teníamos películas en VHS. O más socialmente bien visto, después de clases, se organizaban retas tremendas en la sala de mi casa, dónde llegaron a estar hasta 15 amigos y amigas esperando su turno y dónde también contaba mi prima Rubí que a sus 5 años era difícil de derrotar sobretodo en el Barón Rojo. Además de éste, llegamos a tener como 30 juegos pero mis favoritos fueron el Galaxian (que lo compré años después directamente en Los Angeles por 39 USD en vez de unos tenis), Pac-man, Space Invaders, Asteroids, Joust, Tarzan, Dig-Dug, Polaris, Q-bert, etc. Ah!, esos años 80 tan frescos.


Eso, como dije, fue algo que se desprendió inherente de la misma lectura, nada que ver con la historia central de la novela, tan contundente como sorprendente, pero que aún así hizo que me viera inmerso en otras líneas mentales antes que lo pudiera evitar, y más, una vez que la hube concluido. Me quedé largo rato absorto en esas evocaciones y el segundo libro que llevaba de mi larga lista de pendientes, quedó relegado a la banca e incluso volvió al DF sin abrirse siquiera. Temporada de caza para el león negro (Anagrama, México, 2009) había sido, desde enero de éste año, un libro esperado por mí, al cual busqué cuando andaba en Europa pero aún no salía, que lo vine a comprar en el Péndulo de Santa Fé meses después y que había tenido que hacer fila rigurosa detrás de otros libros. En esta ocasión lo escogí para leerlo de camino de ida, una vez que no manejé y que decidí irme cómodamente en un ADO. Debo anotar aquí, antes de proseguir, que la inclusión de Tryno Maldonado en el ámbito literario nacional, muy merecida por cierto, se consolida cada vez más por su propuesta directa y la voz que ya se distingue por sus rasgos obsesivos. De Viena Roja (Ed. Joaquín Mortiz, México, 2005), su primer novela, a ésta, noto más soltura, más confianza y mejor manejo de los tiempos y ritmos. Conservando y puliendo el estilo anglosajón, que tanto le inspira, de frases cortas y precisas, sin caer en la verborrea común del hispanoparlante pero ya sin recurrir tanto a ciertas exclamaciones y puntuaciones. El personaje principal Golo, es una suerte de pícaro del siglo 21, irreverente e impredecible como protegible y victimable sin razón medida. Hay mucho más por comentar, sin embargo, no quisiera abundar, sólo recomendar su lectura ampliamente, y ya otros detalles prefiero charlarlos personalmente con Tryno, como una sincera cuan respetuosa opinión de un lector más. El conocer a quién lees forzosamente te lleva a cuestionar la objetividad de los juicios, me pasa mucho con Andrés de Luna, y más cuando conoces antecedentes o pormenores de la obra. Más precisamente la obra debe hablar por sí sola, defenderse y liberarse, y si te arranca expresiones pródigas de subjetividad pues que más que lanzarse a disfrutarlas, ya que la literatura también es disfrute, es darse momentos gozosos no sólo con lo escrito sino también con lo insinuado y lo velado. En eso quería terminar, ratificando el placer que me causó dicha lectura y que sobrepasó las expectativas creadas.


Saludos, volviendo a la Ciudad de los Palacios.
 
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